Triste ventura del girasol rojo que brilla y brilla con furioso resplandor de sangre y de viento.
Toca los petalos, dulce de muerte, toca mis dedos y arrastrame al interior de tus ojos.
Todo es tan rojo. Todo es tan muerto.
Maldito girasol traicionero.
Yo tenia un girasol, pero un día se fue rodando al paso de una carretilla.
Como yo siempre digo, no hay nada como lo blanco. Por que lo que es el rojo termina pasando de moda, pero el blanco nunca.
Basta ver que cada año esta en ojos de todos.